Cuando uno navega la página de referencia y puede ver que información hay entre el 31 de agosto de 2009 y el 28 de febrero de 2010, se da cuenta que es impresionante lo que puede registrar de nuestras vidas una sola compañía y allí toma conciencia del potencial peligro que podría llegar a correr si hubiese un mal uso de tal información.
Es por ello que insisto que el registro, mantenimiento y uso de tal información debe estar regulada y controlada por nuestros representantes políticos y no en mano de empresas privadas sin control alguno, de alguna manera el panóptico debe tener otro panóptico pero menos oculto, sino más visible y al servicio del soberano.
Ver artículo en NY Times sobre este tema
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